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Decálogo para aumentar los kilos

Para lograr incrementos significativos en los kg de corderos vendidos/ ovejas encarneradas es imprescindible focalizarse en medidas que incrementen la tasa mellicera (si no hay al menos 15-20% de mellizos no se pueden lograr señaladas cercanas al 100%) y paralelamente disminuyan la mortalidad neonatal de corderos.

03/03/17

Parideras de muy bajo costo, construidas utilizando una de las paredes laterales del galpón, varejones de eucaliptos, bastidores, nailon de silo y alambre para armar el techo.

Asimismo, resulta primordial hacer especial hincapié en la raza y la alimentación del cordero durante la lactancia, en un sistema de producción que tenga como objetivo liberarse de los corderos rápidamente, y dejar campo y cuidados para otras categorías o especies.
Estas diez consideraciones se elaboraron pensando en la producción que constituye la mayor parte del ingreso de los productores que tienen ovejas en Uruguay, que es la carne ovina.
Para ello hay que trabajar en la cantidad de corderos, y en que éstos crezcan y se terminen de la forma más eficiente posible. Sin perjuicio de que muchos de los comentarios que se hacen tampoco van en contra de la producción de fibra.

1. Manejo de carneros
Revisación exhaustiva dos meses antes del inicio de los servicios y eliminación de machos no aptos y, de nuevo (un par de semanas antes), chequeo de sanos.

Disponer de sombra y agua, y de todos los machos en condición corporal de “consumo” (3-3,5) y con media lana. Cruzar experiencias: carneros hechos con borregas 2 dientes o diente de leche y borregos con ovejas.

No trabajar con porcentajes superiores al 2% (es mejor guardar machos suplentes y rotarlos durante los servicios), usar potreros chicos y, si es posible, encerrar de noche.

Pintar carneros (entre pecho y prepucio) con tierra de colores (amarillo, rojo, verde, azul y negro) y cambiar color semanalmente.

Treinta y siete días (equivalentes a dos celos y medio) son más que suficientes para preñar todos los vientres aptos, no justificándose extender por más tiempo los servicios en encarneradas de otoño; hacerlo no cambiará significativamente el porcentaje de parición y generará “colas” de parición indeseables.
Sólo con carneros de razas carniceras es posible maximizar los kg de corderos vendidos y hacerlo en un período tal que, antes del verano, se hayan comercializado todos los animales.
2. Manejo de vientres a servir Un mes antes de la fecha de inicio de servicios hay que revisar ovejas, descartando por dientes, ubre y/o pezones cortados o problemas de patas (para lograrlo es imprescindible sentar animal por animal y revisar pata por pata).
También es importante chequear el estado nutricional de los vientres con suficiente anticipación.
En ovejas adultas, la condición corporal es la herramienta a utilizar, siendo recomendable que los vientres lleguen al servicio con una condición mínima de 3.
En borregas y/o corderas, es el peso vivo la mejor estimación de su estado nutricional: es necesario un peso mínimo de 38 kg (para borregas 2D; si se tratara de Merino al menos 36 kg de peso vivo) y 45 kg para corderas de 7-8 meses de edad, a los efectos de asegurarnos pariciones cercanas al 90% en esta última categoría, que es, sin dudas, la más delicada y exigente.

3. Sobrealimentación proteica en torno al servicio (“flushing”)
Para aumentar el único componente de los que constituyen el porcentaje de señalada que es mayor a 100% (la prolificidad: número de corderos nacidos/ovejas paridas), la práctica de sobrealimentar ovejas en la encarnerada es una de las herramientas que se puede aplicar.

Sin embargo, hay una serie de factores que condicionan la respuesta y que es imprescindible conocer para maximizar la inversión en pasturas, concentrados o bloques ricos en proteína.

En este sentido, hay que saber que la borrega y la cordera –a diferencia de la oveja adulta– no responden al flushing. A las borregas y corderas hay que preñarlas y que paran; a las ovejas –además– hay que fomentarles la tasa mellicera.
Pero también hay que conocer el estado nutricional de las ovejas, ya que las que más responden son las que tienen una condición corporal intermedia, que varía de acuerdo a la raza, pero que siempre está por debajo de 3 y por encima de 2,25.
El otro factor importante es el tiempo de suplementación, siendo suficiente (si no hay sincronización de celos) 15 días, en torno a las encarneradas.

4. Elección de época y raza
A todas luces es claro que el ovino es un animal de día corto (o de noche larga), razón por la cual el otoño es la mejor época para la reproducción, particularmente en las hembras, pero también en los machos, a pesar de tener una estacionalidad menos marcada que aquéllas.
Sin embargo, si la comida en invierno no es limitante, los servicios de marzo son recomendables respecto a los de abril y/o mayo, dado que no deterioran los aspectos reproductivos y le “ganan” un mes al inicio del verano, con lo cual los corderos llegan al destete con un peso de venta bastante cercano al objetivo de comercialización. Particularmente si se decide cruzar la raza de base por materiales prolíficos (Finnish o Milchschaf) o –mejor aún– absorberla por materiales que, además de prolíficos, le confieran simultáneamente genes carniceros (Highlander), con lo cual se maximiza la respuesta en términos de kg de carne de cordero/oveja encarnerada/año.

Aun en estos sistemas también se obtiene un ingreso marginal por venta de lana de los vientres y reemplazos que producen una fibra blanca con un micronaje que –en términos de ingreso– no es muy diferente al que se obtiene con lanas medias, que son las que mayoritariamente producimos.

5. Manejo pre-parto para aumentar
el peso al nacer y/o aumentar la producción de calostro y mejorar su accesibilidad al cordero recién nacido (“más líquido y menos espeso”) Es conocido que el feto casi cuadriplica su peso vivo en el último mes de gestación y también se sabe que el peso al nacer es el factor más importante para explicar la supervivencia de los corderos en condiciones de producción extensivas.

Para ello, mejorar la alimentación de los vientres (particularmente de las corderas y/o borregas que se encarneren por primera vez y también de las que se haya decidido encarnerar por última vez, de todas las que tengan más de un cordero e, independientemente de la carga fetal, una condición corporal igual o inferior a 2,5) a través de pasturas mejoradas o suplementos o bloques energéticos durante un mes previo al parto permite mejoras en el peso al nacer de los corderos y, por ende. aumenta considerablemente sus chances de supervivencia.

Como alternativa, resulta mucho más económica y eficiente la suplementación energética una semana antes de la fecha probable de parto (en tanto que focaliza la suplementación en un tiempo cuatro veces menor al señalado), con lo cual, aunque no se altera el peso al nacimiento, sí se mejora la cantidad de calostro y su solubilidad en las primeras 24 horas de vida del cordero.

Hecho muy significativo para corderos mellizos, pero también para únicos, habiendo sido demostrado que también se mejora el vínculo madre-hijo en esa etapa.
Claro que para ello se requiere –además del tipo de parto (para lo cual necesariamente se debe haber hecho ecografía entre 30 y 60 días después de retirados los carneros), la semana probable de parto– información, como ya se señaló, sólo posible de manejar si se pintaron los carneros durante los servicios.

6. Manejo en torno al parto
Solucionado –o al menos señalado– el tema alimenticio previo al parto, los resguardos que se puedan programar para las primeras 48-72 horas de vida del cordero son cruciales en pariciones a cielo abierto, como ocurre en la inmensa mayoría de los casos.

¿Por qué? Porque una gran proporción de los corderos mueren de hambre y de exposición a condiciones ambientales adversas. Claro que esos resguardos, que pueden ser naturales o artificiales, suelen ser acotados a determinado número de animales, por lo cual -de nuevo- conocer la semana de parto con razonable precisión resulta de suma utilidad.
La medida de pintar los machos y cambiar la tierra semanalmente es la única que brinda dicha información con exactitud, y sólo tiene el costo de la tierra de colores y del tiempo dedicado a pintar los machos.
Adicionalmente, y para minimizar las muertes por predadores (zorros, jabalíes, caranchos, jaurías de perros), el uso de perros de guarda Maremmano Abruzzese es ampliamente recomendable.
De la misma forma que el uso de perros de trabajo (Kelpies o Border Collies) es recomendable durante todo el año.

 

7. Alimentación desde el parto al destete-embarque de corderos Si hay un momento en que se justifica echar mano a la mejor alimentación posible para que rinda en la producción de carne ovina, es mientras la oveja está lactando.
El peso al destete del cordero determina la eficiencia del engorde y las posibilidades de vender todos los animales en el menor tiempo posible.
Los destetes con pesos de 20-22 kg para que luego los corderos “hagan la plancha” durante el verano a fin de que –crecimiento compensatorio mediante– ganen los kg extras necesarios en el inviernoprimavera siguientes, y así venderlos con un año de edad, nos resigna definitivamente a ser productores de animales que no compiten con los de Oceanía, que ofrecen corderos significativamente más jóvenes, más pesados y uniformes, mejor conformados y terminados que el que mayoritariamente produce Uruguay.
La estrategia para obtener un vellón más se puede entender y hasta justificar en campos del Basalto o Cristalino superficial con razas de lana fina, pero es difícil de defender en otros campos y con posibilidades de usar otras razas, y donde se puede recurrir a comida de calidad y obtener un producto distinto y significativamente mejor en mucho menos tiempo, que compensa con creces el precio obtenido por ese vellón.

8. Programa sanitario
Sin ánimo de hacer recomendaciones que exceden mi disciplina, hay un paquete básico que es imprescindible manejar por cualquier técnico vinculado al rubro ovino.

En ese sentido y dejando claro que la supervisión de un veterinario es inmediatamente obvia, las parasitosis gastrointestinales, las enfermedades infectocontagiosas y las parasitosis externas son los principales problemas en el país.
Las cuatro dosificaciones estratégicas (pre-encarnerada, pre-parto, señalada y destete), recurriendo a productos de eficacia conocida, es imprescindible.
Para ello la realización de Lombritest resulta un procedimiento claro en muchos lugares donde se desconoce qué impacto tienen las drogas que se están utilizando; adicionalmente, sacar bosta antes y en la ventana de los 8-12 días post dosificación es eficiente para conocer el efecto particular del producto elegido.
Complementariamente se sugiere el manejo de pasturas y de especies (el vacuno no es susceptible a las mismas parasitosis que los ovinos, razón que explica y justifica el pastoreo previo para preparar potreros para categorías y momentos claves, como por ejemplo el destete de corderos) y lecturas periódicas de HPG (recuento de huevos) para decidir alguna dosificación extra.

Asimismo, las vacunaciones contra ectima (señalada) y clostridiosis (preencarnerada y pre-parto en ovejas y primo-vacunación del cordero) y el control y eventualmente erradicación del pietín, conjuntamente con el monitoreo de las miasis en el verano, constituyen –a grandes rasgos– las principales patologías a considerar.

9. Productores proclives a cambiar
Es un punto central. En la mayoría de los casos se conoce muy poco de los animales que se manejan (aptitud de los carneros, cuándo paren, qué carga fetal tienen, cuál es el estado nutricional y sanitario de los vientres) y casi nada de la base forrajera (cantidad, calidad), y la suerte del desempeño animal queda supeditada a lo que ocurra con las condiciones climáticas.
Si el otoño es benigno, entonces habrá más posibilidades de que las ovejas ovulen en mayor cuantía, y si el invierno no es severo, la mortandad será baja.
Otro tanto ocurre con los veranos secos o extremadamente lluviosos. Para completar el panorama, son raras las veces que las ovejas o los corderos ingresan a las mejores pasturas y/o potreros del establecimiento, siendo de uso casi exclusivo de los vacunos.
Es claro que esta forma de operar genera los resultados que sistemática e históricamente presenta la producción ovina, tanto en reproducción como en crecimiento de corderos.
Los productores son los primeros que tienen que demostrar que quieren mejorar los indicadores de la ovinocultura nacional. Para ello, la disposición a trabajar con técnicos en forma sistemática resulta un paso casi imprescindible.
La misma “naturalidad” que se manifiesta a la hora de contemplar los gastos de consignación de productos pecuarios se debería mostrar a la hora de liquidar honorarios profesionales, considerando además que en este último caso “el gasto” es, en definitiva, una inversión en el sistema de producción.

10. Asistencia técnica capacitada e independiente
Por supuesto que los técnicos, además de estar capacitados y actualizados en todo lo referente a la producción ovina, deben contar con la cuota parte de independencia a la hora de definir y, sobre todo, orientar acerca de las mejores opciones productivas para cada caso particular.

Por Gianni Bianchi Olascoaga
Ing. Agr., Dr.
2tanos@gmail.com

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