Mantente informado, haz contactos y realiza negocios desde tu casa.

Productores, empresarios, veterinarios, agrónomos... Todos están aquí y su vida es mas sencilla

Registrate. No quedes afuera!

Noticias

Cambio climático: en la segunda mitad del siglo podríamos llegar a ver rodeos con sangre índica en el norte de la zona pampeana

Proyecciones realizadas por los climatólogos Vicente Barros e Inés Camilloni.

19/06/17

En los próximos 25 años el calentamiento promedio en la región pampeana está previsto entre 0,5 y 1,0 °C. En ese marco se proyecta una reducción de los días con heladas en el año al tiempo que aumentarán las olas de calor. En el mediano plazo –hacia 2040– no se prevé un cambio sustancial de la precipitación media anual en la zona pampeana (aunque sí en la distribución de las lluvias).

Los cambios importantes podrían esperarse recién en la segunda mitad del siglo, cuando la isoterma de 26 °C durante el mes más cálido se desplace hacia el sur y el sudoeste del país y comencemos a ver rodeos con sangre de razas índicas en los campos ganaderos localizados en el norte de la zona pampeana.

Así lo indican los climatólogos Vicente Barros e Inés Camilloni en el libro “La Argentina y el cambio climático. De la física a la política” publicado recientemente por Eudeba.

En el norte del país se espera hacia 2040 que la temperatura aumente entre 0,5 y 1,0 °C, lo que promovería la evaporación en un escenario en el cual no se prevén cambios importantes en el régimen de precipitación. Esa tendencia –señalan los autores– debería ser motivo de alarma en el caso del Gran Chaco, donde es probable que aumente el estrés hídrico sobre la vegetación y se evolucione hacia un escenario de mayor aridez. Diferentes modelos proyectan que en la zona el número de días con olas de calor tenderá a aumentar y que las precipitaciones intensas serían cada vez más frecuentes.

La zona conformada por las provincias de Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja es la región argentina que más se ha calentado en el período comprendido entre 1950 y 2010 (un aumento que fue de más de 0,5 °C en forma persistente y con muy pocas variaciones interdecadales). Los escenarios climáticos para esa región muestran que la tendencia de calentamiento se acelerará de manera progresiva con aumentos importantísimos para fin de siglo que van desde 3,5 °C en La Rioja hasta casi 7 °C hacia el norte en la región de la Puna; sería, según los escenarios modelizados, una de las regiones de mayor calentamiento en el mundo

Esos cambios climáticos podrían ir configurando un escenario de progresivo estrés hídrico con impactos moderados sobre los ecosistemas naturales en el futuro cercano, pero, hacia fin de siglo, los fuertes aumentos de temperatura podrían llegar a comprometer los actuales ecosistemas. Los humedales altoandinos y de la Puna tenderían a la reducción de su tamaño, a la fragmentación y a la salinización

Por otra parte, los mayoría de los modelos climáticos globales en los diferentes escenarios de emisiones proyectan un descenso de las precipitaciones sobre la cordillera cuyana para el resto del presente siglo. Con mayores temperaturas previstas en la zona –señala la obra de Barros y Camilloni– aumentaría la evapotranspiración de los cultivos y se incrementará la demanda regional de agua.

Otro cambio importante proyectado por los modelos climático en la zona es la reducción y, en algunos casos, la desaparición progresiva de los glaciares por el ascenso de la isoterma de 0 °C y por la reducción de las precipitaciones. El actual sistema de producción agrícola de Cuyo, basado en el riego con el agua superficial o subterránea que proviene de la Cordillera, se tornará cada vez más vulnerable y hasta probablemente, en algunas cuencas sin adecuadas medidas de adaptación, próximo a ser inviable en unas pocas décadas.

En el valle del Río Negro el uso consumptivo actual del agua es menor a 80 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal de ese río es del orden de 1000 metros cúbicos por segundo; aún suponiendo un escenario –muy poco probable– de una reducción del caudal de un 50% y otro también poco probable de expansión agrícola en el que se pasara a irrigar toda la superficie del valle con potencial agrícola, triplicando la superficie actual, y considerando la mayor evapotranspiración por el aumento de la temperatura, se estaría todavía muy lejos de una situación límite.

  • Fuente: valorsoja.com

Noticias Relacionadas