Mantente informado, haz contactos y realiza negocios desde tu casa.

Productores, empresarios, veterinarios, agrónomos... Todos están aquí y su vida es mas sencilla

Registrate. No quedes afuera!

Noticias

“Comencé a aplicar fosforita hasta llegar al eje de los 1.000 kg por hectárea”

Opinan los productores

28/07/17

Roberto Memoli se define como hombre de campo y adoptó una vida siempre ligado a la actividad en el medio rural. Ha administrado campos en varios departamentos, ha tenido su propio escritorio rural, ha producido en campos propios y arrendados, hizo experiencia en ganadería en Chile y se dedicó a llevar caballos a Europa. “Tengo mucho cariño por el campo, adoro el ganado y los caballos. Desde ese lugar fue que aprendí a trabajar”, comenta. En diálogo con Agrotemario, centra su relato en la experiencia como socio y administrador en un predio de 1.800 hectáreas en el centro de Tacuarembó, en la zona del Cerro de Clara.

Se trata de un campo con partes de areniscas y partes de campo bueno. “En 670 hectáreas comencé a aplicar fosforita (ISUSA) hasta llegar al eje de los 1.000 kg por hectárea, de a 200 kg/ha en años alternados”, comenta. Memoli explica que entoraba 600 – 700 vacas sobre esos campos de areniscas potenciados con la fosforita, los que a su vez mejoró con aguadas y logró mantener en el eje de 90% de preñez a lo largo de los años con un buen plantel de vacas, lejos por encima del promedio de la zona. “El aporte de la fosforita fue clave porque pasó de ser un campo estival a tener mucha producción invernal, incluso apareciendo trébol en el campo sin ser sembrado”, explica. Entre verdeos y praderas se manejaron hasta 400 hectáreas. Otro punto fuerte del sistema fue el entore rotando toros, utilizando entre cinco y seis por ciento de porcentaje de toros. Para ello, se comenzaba con 2% de toros en un determinado lote de vacas, a los 20 días sustituía ese 2%, luego ponía un 4% y de ahí en adelante se rotaba 2% para mantener el 4% de toros. “Esto llevaba bastante trabajo y sobre todo la necesidad de disponer de un buen plantel, pero yo sabía que se trataba de un manejo que respondía y lo podía hacer con decisión”, reflexiona.

Bajo este sistema, los machos eran vendidos a los dos años, mientras que “vaca que fallaba iba para afuera gorda”. La recría de novillos se realizaba en montes de eucaliptus linderos bajo arrendamientos temporales. El sistema se completaba con una buena capacidad de compra a través del vínculo y conocimiento de la zona.
Memoli ha tenido la posibilidad de generar su propia experiencia de aprendizaje y capitalizarla en los sistemas generando innovación. Actualmente administra un campo familiar en el departamento de Durazno.

  • Fuente: Agrotemario Edición Nº64

Noticias Relacionadas