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"Las bodegas uruguayas somos una especie que está en vías de extinción"

La directora de Vinos Finos H. Stagnari destacó que aprecia al sector "muy desprotegido"

29/07/17

¿Cómo se está desarrollando la empresa que dirige?
La situación es buena, pero porque hay atrás un esfuerzo familiar enorme y buenos resultados en base a una apuesta decidida a distinguirnos por la máxima calidad. Nos preocupamos mucho por difundir la cultura del vino, atendiendo principalmente el mercado local, pero también la exportación. Hay adversidades, pero también recompensas, como estar en el año en el que hemos logrado más medallas de oro en concursos internacionales, llevamos nueve y llegamos a la N° 103 desde que mi esposo, Héctor Stagnari, el enólogo de la bodega, comenzó a participar en concursos con nuestros vinos, a inicios de la década pasada. Le damos gran trascendencia a esas instancia, son un parámetro ideal para confirmar que estamos en el camino de la altísima calidad. Otra apuesta es la innovación, acabamos de estrenar nuestro restaurante en la bodega que lo lleva adelante uno de mis hijos, Franco, tenemos otros proyectos y en productos además del valor de lo tradicional, como el Tannat Viejo que ya ganó 54 medallas de oro, apostamos a presentaciones cada vez más lindas, como el Blue, un vino azul, de fantasía, en base a tres variedades blancas y una tinta, un proyecto transgresor de otro de mis hijos, Renzo, que sorprendió en el mercado.

¿Y cuál es la situación en general de las bodegas uruguayas?
Es muy complicada. Somos una especie que está en vías de extinción. Se siguen cerrando, al igual que se siguen arrancando viñedos. Subsisten las que tienen una nueva generación empujando, como en nuestra familia. Renzo luego de estudiar cinco años en Mendoza está próximo a recibirse de enólogo y piensa hacer un master en Nueva Zelanda. Le apasiona el tema y esas ganas de capacitarse mos motiva a no aflojar, pero no pasa en todos lados. Al sector lo vemos muy desprotegido, quedándose sin fuerzas. La vitivinicultura es una actividad pasional, la heredamos y la trasmitimos, y nos sentimos culpables de no poder dejarle a nuestros hijos una situación mejor, pero eso mismo nos revela para seguir adelante.

¿Qué adversidad señalaría como la que más impacta?
La desprotección con lo que ingresa del exterior. Por ejemplo, nuestro mercado para una bodega como la chilena Concha y Toro, que produce tres veces el total de la producción uruguaya, no es nada, pero igual ingresan y a precios que no llegamos. Somos muy competitivos en calidad, pero no en precio. Es desleal la competencia de una multinacional con empresas familiares. Por citar otro caso, en Argentina las producciones de Mendoza y San Juan tienen apoyos del gobierno, en tributos y con subisidios, se defiende un valor cultural de esas provincias. Debería pasar con las bodegas de Canelones por lo que implica la vitivinicultura en el departamento. Además, el argentino aunque la calidad sea alta en ambos vinos prioriza comprar el argentino, son 100% nacionalistas y eso acá no pasa.

Otro anhelo es una equidad con los beneficios de la cerveza.
Las cervezas del mercado son productos de multinacionales y es una bebida subsidiada, cuando al mismo tiempo las bodegas nacionales, empresas familiares, no tienen ese beneficio. Eso es contradictorio. No estamos en contra de nadie, solo queremos competir de igual a igual.

¿Qué opina de la tolerancia cero de alcohol a la hora de conducir?
Las bodegas siempre promovimos un consumo moderado, porque es bueno, más allá del valor cultural de beber una copa de vino cuando se almuerza o en la cena. Los doctores aconsejan una copa de vino por día, los estudios avalan que es bueno. El vino tiene propiedades muy nobles, por ejemplo el resveratrol, un potente antioxidante que no está en todas las uvas pero el Tannat, nuestra cepa emblemática, tiene la mayor presencia entre todas las uvas. En vez de tolerancia cero lo mejor sería educar, concientizar en vez de prohibir. Si una persona cruza un semáforo en rojo la multan, pero si se hizo un enjuague bucal recomendado por un odontólogo da 0,01% en la espirometría y le retiran la libreta seis meses. Es una incongruencia. Hay gente que fue a una fiesta y bebió una copa de vino, se fue a casa, durmió ocho horas, se levantó, se duchó, desayunó y rumbo al trabajo dio 0,01%. En la mayoría del mundo la tolerancia es 0,3 porque hasta ese nivel no se alteran las condiciones de manejo. ¿Estarán tan equivocados? Acá llevamos más accidentes con fallecidos menores que en el mismo período del año pasado, cuando el año pasado no había tolerancia cero. Es más importante controlar las aptitudes de los conductores en su manejo.

Retomando el tema mercados, ¿qué pasa con la exportación?
Lo mismo que en el mercado local, no podemos llegar a los precios de vinos de Argentina, Chile y Francia. Necesitamos un apoyo mayor para promocionar a Uruguay como un excelente productor de vinos finos de altísima calidad. Hay una ayuda valiosa del Instituto Nacional de Vitivinicultura, pero no alcanza.

Con un escenario tan adverso, ¿por qué siguen adelante?
Por pasión, el bodeguero es caprichoso y pelea igual. En nuestra bodega estuvo José Mujica cuando era ministro de Ganadería, vino con el presidente Tabaré Vázquez cuando fuimos campeones mundiales en el concurso internacional más antiguo, en Eslovenia. En ese momento Mujica dijo que su padre, como muchos inmigrantes, llegó al país con una viña bajo el brazo. Eso inició una cultura que por años fue forjando una tradición que vemos con tristeza que se muere. Cada vez somos menos y los jóvenes no sé hasta cuándo tendrán el espíritu para luchar. Aquellos inmigrantes y todos nosotros hemos creado una cultura, con gran sacrificio, trabajando con la naturaleza que no es sencillo y eso tan lindo es una especie en extinción. Si no hacemos algo, el tiro de gracia está muy próximo.

La ficha

Datos: Nació en Montevideo el 22 de noviembre de 1962, está casada con Héctor Stagnari y tiene cuatro hijos.
Profesión: Analista de sistemas.
Actividad: Empresaria en el rubro vitivinicultura, propietaria y fundadora en el año 2000 de la bodega Vinos Finos H. Stagnari.
Pasatiempos: Leer, viajar a países exóticos y todo lo relacionado con la vitivinicultura.
Fútbol y básquetbol: Hincha de Nacional y Olimpia.

  • Fuente: elobservador.com.uy - Por Juan Samuelle

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