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"Hoy es mejor negocio producir terneros que novillos para la industria"

El rematador afirmó que sin criador no existe ni invernador, ni comisionista, ni frigorífico

30/09/17

¿Qué expectativas tiene para esta zafra de toros?
Son buenas. Creo que habá mucha demanda por varias condiciones. Una de ellas es que los campos y los ganados están en muy buen estado. La primavera pinta excelente, porque llovió y además hay más lluvias que están anunciadas. Por otro lado la rentabilidad en la ganadería es más positiva para la cría que para la invernada, es algo que lo demuestran los números; hoy es mejor negocio producir terneros que novillos para la industria, y ese es otro elemento importante para pensar que se venderán muchos toros. Ya hubo algún remate de toros con muy buen resultado. Veremos qué pasa en Kiyú, porque es una venta de referencia, por el gran trabajo que hizo la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay durante tantos años y por toda la información que se da en ese remate.

¿Cuáles fueron sus primeros remates de toros?
Hace muchos años se hacía el remate de la Central de Pruebas de Urupay, en Paysandú, que integraban El Timbó, Ñu Porá y la cabaña de Daniel Durán. Cuando dejaron de hacerse esas pruebas Ñu Porá continuó haciendo el remate de forma particular, en su establecimiento, y este año será el número 50. También recuerdo los remates de la cabaña Asencio, con El Recreo y Santa Rita. Eran tres cabañas muy importantes. Asencio se transformó en la actual cabaña Carablanca, que es una de las punteras en la crianza de Hereford. Además recuerdo que mis mayores, Toto y Pico Dutra, me dieron el honor de hacer el primer remate de la Central de Pruebas de Kiyú, que se realizó en el local Melilla –que le pertenecía a Sixto J. Dutra–. Esta será la 41ª edición y estuve en todos, así que hace muchos años que estoy en esto (risas).

¿Cambió el mercado desde aquellos remates a los de ahora?
Hoy hay más tecnología, los toros se ofrecen con más información y es raro que un productor no consulte el catálogo cuando está comprando toros. También la tecnología trajo otras herramientas para la cría, como la inseminación o los transplantes de embriones. Las razas también evolucionaron, porque todos los cabañeros están buscando animales con características que los productores demandan para sus rodeos. En las razas mayoritarias de Uruguay, Hereford y Angus, vimos cambios de tendencias en la selección. Primero se producían animales bajos, luego se pasó a animales muy grandes, y ahora vemos que volvieron a un tamaño más moderado. La invernada cambió, se faenan animales más jóvenes, se precisa más velocidad de crecimiento, antes se sacaban novillos con cuatro, cinco o seis años de edad y eso hoy casi no existe. Para producir estos nuevos ganados se precisan características que hace muchos años no se precisaban, además los mercados exigen que los cortes tengan ciertas características y terneza.

¿Qué perspectivas observa para la ganadería?
Son muy buenas. La población mundial sigue creciendo, cada vez se precisan más proteínas y Uruguay está muy bien posicionado. Genéticamente está a un nivel fantástico comparándolo con los mejores países del mundo y lo han dicho los jurados extranjeros que han venido a las distintas exposiciones, así como delegaciones que visitaron la Central de Pruebas de Kiyú y quedaron asombradas con el trabajo que se realiza y con los toros que se producen en el país.

¿Y qué dificultades observa?
El problema está en los costos, en el atraso cambiario, el alto costo de los combustibles y la energía eléctrica, que están totalmente fuera de la lógica para que Uruguay tenga una rentabilidad adecuada en su explotación agropecuaria. Esos problemas se pueden arreglar internamente. En el exterior el mercado está asegurado.

¿Cómo cree que continuará la figura del consignatario considerando los avances tecnológicos?
Hay que analizarlo por partes. Quizá en el mercado del ganado gordo no sea muy claro el futuro. Hoy ya hay muchos frigoríficos que le compran directamente a los productores, que les dan beneficios por ser clientes frecuentes, generando fidelidad, es una buena política. Les ofrecen genética, insumos, adelantos en los pagos. Así que tengo dudas sobre el futuro del consignatario en ese aspecto. Pero en remates y negocios particulares el consignatario es una figura que se precisa y se seguirá precisando, pese a la tecnología, porque hay muchos aspectos que juegan en el negocio, como la garantía de cobro, la buena información del ganado, los despachos, manejo de la trazabilidad, los fletes en tiempo y forma. Esos servicios son valorados por el productor.

¿Qué opina del informe de CPA Ferrere sobre el valor agregado que se pierde con la exportación de ganado en pie?
No estoy de acuerdo con ese informe, porque se enfoca en un solo punto de vista. Creo que no se pierden divisas con la exportación, por el contrario creo que es un herramienta muy importante para el criador. Así como la industria puede importar ganado o carne de otro país cuando quiere, el productor tiene que tener la libertad de vender su ganado para exportación. La empresa frigorífica brasileña Minerva, por ejemplo, también se dedica a exportar ganado en pie y hasta tiene su barco. Por suerte la actividad tuvo todo el apoyo de las gremiales de productores y del gobierno. La exportación beneficia al criador, que es la escencia del negocio ganadero. En todos mis años de actividad vi a criadores casi regalar los terneros, vendiéndolos a precios residuales. Hoy pueden tener una rentabilidad razonable gracias a la exportación. Si no existe el criador no existe el invernador, ni los comisionistas, ni los frigoríficos.

Datos personales

Daniel Dutra nació el 14 de julio de 1942. Es casado, tiene seis hijos y 13 nietos. Es rematador desde los 18 años de edad; y en fútbol es hincha de Nacional.

  • Fuente: elobservador.com.uy - Por Lucas Farías

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