Mantente informado, haz contactos y realiza negocios desde tu casa.

Productores, empresarios, veterinarios, agrónomos... Todos están aquí y su vida es mas sencilla

Registrate. No quedes afuera!

Noticias

Casos de lengua “azul” en Brasil se registraron a 250 km de Uruguay

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca ha emitido un comunicado de alerta ante la aparición de casos de Lengua Azul en ovinos, ubicados en el municipio de Santa María en el estado de Río Grande Do Sul en Brasil, ubicado a menos de 250 kilómetros de la frontera con Uruguay.

05/01/18

El vecino país tiene una larga historia de la enfermedad en ovinos, registrándose casos en el 2013 en el estado de Río de Janeiro, en 2014 en Río Grande del Sur y San Pablo, en 2015 en Amazonas, Paraná y más de 15 casos en el estado de Río Grande del Sur, lo más importante en este caso es la cercanía de la frontera a pesar que las condicionantes técnicas para que la enfermedad ingrese al país son menores que las de hace tres años atrás.

El Dr. Carlos Fuellis, Director General de Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, dijo que “el tenor” del comunicado emitido por los servicios oficiales fue de notificar a la comunidad sanitaria uruguaya la necesidad de exacerbar “la vigilancia epidemiológica” del país, en este caso del ovino principalmente.

El profesional señaló que desde el punto de vista técnico las posibilidades de contagio en el Uruguay “son infinitamente menores a lo que sucedió en 2015” debido al “escenario de sequía que estamos padeciendo” en este momento. Además se debe tener en cuenta que la enfermedad no es contagiosa y se transmite desde un animal enfermo únicamente a través de un mosquito del grupo “culicoides”.

Más allá de las bajas probabilidades, Fuellis recordó que como se trata de una “enfermedad que la viremia del animal puede durar unas semanas” por lo tanto si existe un animal enfermo y si existiera el vector en la zona “estaríamos frente a un probable caso porque la enfermedad tiene una alta morbilidad, o sea que puesto en contacto con el virus el ovino seguramente se enferme”.

En el mundo existe 24 serotipos distintos que han sido identificados por la OIE y la capacidad de provocar la enfermedad y generar mortalidad es considerablemente variable. Fuellis remarcó que “lo más importante es el reporte de la comunidad sanitaria, es decir del productor y de su médico particular hacia los servicios ganaderos para que se pueda atender rápidamente la sospecha del problema”.

Esta enfermedad no genera riesgos para la salud pública y afecta a los rumiantes domésticos y salvajes, principalmente a los ovinos, pero también puede afectar a los bovinos, caprinos, bufálidos, camélidos y cérvidos en la región.

El ovino es la especie más susceptible a esta enfermedad y genera en los casos más graves la muerte, pero en todos los casos genera pérdida de peso e interrupción del crecimiento de la lana, así como también problemas reproductivos y pérdidas embrionarias.

Los signos clínicos que pueden presentar los ovinos infectados es: altos registros de fiebre, salivación excesiva y abundante descarga nasal. Inflamación de la banda coronaria (encima de la pezuña) y cojera; debilidad, depresión, pérdida de peso; diarrea profusa, vómitos, neumonía y lengua “azul” como resultado de la cianosis del virus. Puede haber una “interrupción” del crecimiento de la lana en los ovinos en recuperación con pérdida parcial o completa de la lana y en las ovejas preñadas pueden registrarse abortos.

En los bovinos la aparición de signos clínicos dependerá de la cepa vírica; otros rumiantes domésticos tales como los caprinos generalmente no presentan signos clínicos o unos pocos, según el informe de la OIE sobre la enfermedad.

  • Fuente: diariocambio.com.uy

Noticias Relacionadas