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El objetivo es aprovechar las ventajas comparativas

Tanto desde el punto de vista del clima como de los suelos, Uruguay tiene ventajas comparativas para la producción de pasturas. Explotar estas ventajas de forma eficiente, mediante la maximización de la producción por hectárea a bajo costo, es el desvelo de la ingeniero agrónomo Elena Patron, asesora de establecimientos productores de carne y leche.

16/01/18

¿Desde qué perspectiva afronta la producción en los predios que asesora?
En Uruguay tenemos ventajas comparativas por clima y suelos para la producción de pasturas, alimento natural y de menor costo para los rumiantes (2 a 3 centavos de dólar por kilogramo de materia seca en pasturas perennes), así que este es el objetivo principal sobre el cual trabajamos.

Diseñar sistemas de producción de carne y leche, donde el con- junto de los procesos que lo integran trabajen en forma coordinada para el logro de los objetivos propuestos: que sea rentable, que no afecte la fertilidad del suelo, que no afecte el medio ambiente y sea socialmente justo. Es decir, diseñar sistemas sustentables, en los que la base es el suelo y el alimento básico a producir es la pastura cosechada directamente por los animales, produciendo (en secano) 1.000 Kg de carne por hectárea o 10.000 litros de leche por hectárea en base a pasturas de forma rentable.

Desde este sistema pastoril, donde se apunta a maximizar la producción de forraje (15 Ton MS/ha) y su utilización (80%), es posible recuperar suelos agrícolas deteriorados, obteniendo márgenes interesantes en producción de carne (entre U$S 300 y 500 por hectárea), dependiendo de la alternativa ganadera que utilice esa pastura (invernada de vacas, de novillos, recría de ganado de destete, etc.). Y esto se debe a que el costo del alimento por kilo producido oscila entre U$S 0,60 a U$S 0,80, donde la pastura cosechada directamente por los animales es no menos de 85% del alimento consumido (el 15% restante es heno, que regula la fibra de la dieta).

¿Cómo se trabaja ese concepto en la práctica?
El trabajo consiste en recorrer el sistema periódicamente y atender lo que tiene que ver con la producción de pasturas, que no puede ser menor a 15 ton de MS/ha. Esto se hace definiendo especies y cultivares, ajustando la fertilización según los comensales que tengamos en la mesa (carga/ha) y de la especie que se trate, elaborando el presupuesto forrajero y balance, definiendo el mane- jo a aplicar, controlando malezas e insectos y utilizando riego. Para que la utilización de esa pastura no sea menor a 80%, deberemos trabajar sobre la carga animal, el diseño del pastoreo, el agua en la parcela y los manejos a nivel de la asignación diaria. Para lograr la conversión en producto animal (15 Kg MS/Kg carne, 1 a 1 en leche), debemos atender el bienestar animal, el agua en la parcela, el balance adecuado de nutrientes en el rumen (energía-proteína- fibra), el manejo de las sales minerales, de la sanidad y lograr dos cambios diarios.

De esta forma, la producción y utilización de pasturas y la conversión en producto animal son tres puntos fundamentales; deben estar bien ejecutados, ya que se integran y afectan o potencian entre ellos. Se trata de una tecnología de procesos.

En el caso de la lechería, donde la pastura directamente cosechada por la vaca no debiera ser menor al 70% de la dieta, con un costo del kilo de MS de entre 3 y 5 centavos (hay un 30% de verdeos en el menú de la lechería, y el costo es de U$S 0,05/Kg de MS en este tipo de pastura), y con 2 vacas en ordeñe promedio/ha, la producción de leche que se debiera obtener es al menos 10.000 litros/ha.

La dieta en base a pasturas produce menos leche/vaca, es una dieta poco concentrada y algo desbalanceada desde el punto de vista energético, y sobre todo en determinados momentos del año, como en el otoño. En promedio las producciones/vaca/día son de 17 – 19 Litros (en promedio la dieta se basa en 12 kilos MS pastura de muy buena calidad, 2 a 3 kilos de concentrado energético, y 1 a 2 kilos de heno/animal /día), pero por hectárea estamos produciendo 34 - 38 litros de leche diarios.

El costo de esta dieta/animal/día no supera los U$S 1,30 (U$S 1,20 a U$S 1,50). Debido a las características del mercado internacional de la leche, en el que la volatilidad es una de sus características, la única defensa y fortaleza del sistema de producción es que sea de bajo costo.

El negocio de la lechería es transformar un alimento en otro, y la clave es que cuanto más alimento barato (pastura de excelente calidad) damos a los animales, más dinero queda para el productor. Se debe apuntar a la hectárea como la verdadera unidad de producción y no la vaca. Entonces trabajar sobre todos los com- ponentes que hacen a la producción, utilización y conversión es la base del trabajo.

¿Cuál es la estrategia para alcanzar el objetivo en la producción de pasto?
La clave del sistema es el suelo, si se pierde Materia Orgánica, se deteriora la fertilidad del suelo, baja la productividad de las pasturas, los suelos se acidifican y compactan; perdiendo propiedades químicas, físicas y biológicas, limitando su potencial productivo.

Para lograr estas altas producciones animales en base a pasturas y ser sustentables (manteniendo la fertilidad del suelo), los sistemas deben tener agua en los lugares donde los animales pastorean, que las deyecciones queden en la parcela pastoreada, ya que devuelven más de 95% de los nutrientes consumidos. Además, el agua en la parcela permite un aumento de la producción animal (carne y leche), debido a que el animal toma más agua y aumenta hasta 10% el consumo de MS/día y su producción diaria.

El proceso para alcanzar este tipo de pasturas en cantidad y calidad puede llevar muchos años si las inyecciones iniciales de fertilizante son bajas. La mayoría de nuestros suelos son deficientes en P, K y S, y en la Lechería los valores de Materia Orgánica son especialmente bajos. (Informe INIA, 2008, Suelos de la Lechería en el Uruguay).

HERRAMIENTAS Y ESCALAS A UTILIZAR

• Óptimo estatus de nutrientes
El estatus de nutrientes óptimo (considerando sólo a los macro- nutrientes) según el Lab. Hill de Nueva Zelanda es el siguiente:

Análisis de suelos
La forma de saber qué nutrientes hay disponibles en el suelo y cómo evolucionan es a través del análisis de suelos. Se realizan periódicamente por los mismos lugares (transectas), la misma época del año y en el mismo laboratorio y un seguimiento mediante planillas que nos permita orientarnos y realizar un correcto manejo del suelo.

El análisis de suelo va a dar la probabilidad en la respuesta al fertilizante a aplicar y también nos permite saber si lo que estoy haciendo con el suelo es sustentable o no (Balance de Nutrientes).
Pero las decisiones para fertilizar se basan en :
- Carga animal
- Sistema de producción (leche o carne, invernada o cría)
- Manejo previo (agricultura, corte para reservas, pastoreos con o sin agua)
- Especies y cultivares a utilizar
- Tipo de suelo
- Riego o secano Hay que atender especialmente las relaciones adecuadas de los cationes del suelo (K, Ca, y Mg), ya que si bien algunos de ellos pueden estar en nivel adecuado, no asi su relación con otro, por lo que vamos a tener respuesta al agregado de ese nutriente para acomodar la relación.

Encalado
El objetivo principal de la aplicación de cal al suelo fue histórica- mente disminuir su acidez, elevando su pH.

Además, es una práctica que permite balancear la relación entre los cationes principales del suelo (K – Ca – Mg), definiendo precisa- mente la fuente del material a utilizar (calcita o dolomita). En todos los casos previo a las fertilizaciones o encalado se debe realizar un estudio del suelo a través de análisis físicos y químicos, como así también observar el posterior desarrollo y persistencia del cultivo. Es una práctica común en países con tradición agrícola. Los suelos pueden ser originalmente ácidos o pueden haber aumentado su acidez por el uso intenso.

Las distintas especias vegetales tienen diferente sensibilidad o adaptación a los suelos ácidos. Entre las especies más sensibles a la acidez y con mayor respuesta al encalado se encuentran las leguminosas, siendo el caso extremo el de la alfalfa. Pero también en suelos con menor grado de acidez (con PH entre 5.8 y más) existen respuestas positivas al encalado en numerosas especies (Festucas y Raigrás). En estos casos la respuesta positiva frecuentemente tiene que ver con una mejora de la utilización del P del suelo y de los fertilizantes, y/o a mejores condiciones para la actividad microbiana, ya sea en la dinámica de la materia orgánica del suelo como en la fijación biológica de N.

Invernada de novillos sobre raigrás tetraploide de ciclo largo

Dotación y fertilización
Una vez establecido el estatus de nutrientes en el suelo, según la carga animal que se pretenda mantener, la fertilización se calcula según la siguiente tabla elaborada por New Zealand Fertilizer Manufacturer`s Research Association (versión 2016).

Extracción de nutrientes según sistema de producción
La cantidad de nutrientes que se extraen con niveles de productividad de 1.000 Kg de carne o 10.000 litros de leche en base a pasturas son muy bajos. Los animales en pastoreo devuelven la mayor parte del alimento consumido (95%) si tienen el agua en la parcela.

La reposición que debería hacerse de esta extracción animal, considerando específicamente el producto animal extraído (carne y leche), no es muy elevada, siendo unos 50 kilos de nutrientes en carne, y 43 kilos en leche.

En el caso de la carne, el nutriente que más se extrae es el Nitrógeno (el 54%), mientras que en leche el principal (25%) es el Potasio, seguido muy de cerca por el Calcio (23%) y el Fósforo (también 23%). Es importante tener esto en cuenta al momento de definir la fertilización.

· Requerimientos de nutrientes de las diferentes especies forrajeras
También deberemos tener en cuenta de que especie de pastura estamos hablando, para nutrirla de acuerdo a sus requerimientos. No es lo mismo fertilizar alfalfa que raigrás, o cebadilla que festuca.

Para esto consideramos la tabla publicada por el IPNI (Dr,Fernando García), en cuanto a los diferentes requerimientos según la especie de que se trate, y la usamos no solo para la fertilización previo a la Instalación de la pastura, sino también para las refertilizaciones anuales en las pasturas perennes, y fundamentalmente cuando se ha cortado pastura para hacer reserva, y hacer el cálculo de la reposición de los nutrientes (balance de nutrientes).

ALTA PRODUCCIÓN A BAJO COSTO VIABILIZA QUE SE QUEDE LA FAMILIA EN EL CAMPO ¿Desde qué posición observa este tema hacia el futuro? Uruguay tiene ventajas comparativas para el sistema pastoril, incluso en invierno, ya que es la segunda mejor estación del año (luego de la primavera) para producir pasto de calidad, por lo que poner en marcha este sistema en la enorme superficie que hoy apenas produce 60 o 70 Kg de carne/ha, transformaría radicalmente la situación económica del país. En predios de 50 hectáreas, este sistema por su elevada productividad (500.000 litros de leche o 50.000 kilos de carne) y bajos costos, permiten al productor obtener un margen por hectárea muy interesante, y viabilizaría su permanencia en el sector productivo, incluso cuando el precio de los productos disminuye.

  • Fuente: Agrotemario edición Nº65 - ELENA PATRON

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