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OCDE y FAO estiman que entre 2018 y 2027 la producción agrícola y pesquera crecerá 1,8 % anual

En Latinoamérica Brasil liderará la provisión de alimentos a nivel mundial junto con Rusia, India, China, Europa Occidental y Estados Unidos.

06/07/18

La OCDE y la FAO difundieron el informe anual sobre perspectivas agrícolas para los próximos diez años. Según el documento la producción agrícola y pesquera en la región crecerá 1,8 % anual acumulando en 2028 un crecimiento del 17 % respecto a 2017.

El último informe anual conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subraya que el mundo requiere “condiciones de comercio agrícola previsibles para afrontar los retos de seguridad alimentaria”, también destaca que en 2017 se dio un “crecimiento estable” de casi todos los productos básicos: la mayoría de los cereales, tipos de carnes, lácteos y pescado.

Esta semana se presentó en París (Francia) el informe anual Perspectivas Agrícolas 2018-2027) de OCDE y FAO, del que participaron el secretario general de la OCDE Ángel Gurría, y el director general de la FAO José Graziano da Silva. El documento  contempla el debilitamiento del crecimiento de la demanda mundial de productos básicos agrícolas y de alimentos, y a la vez se anticipan mejoras continuas de la productividad en el sector. También espera que los precios de los principales productos básicos agrícolas permanezcan bajos en los próximos diez años.

Además estima que para la próxima década Latinoamérica elevará la demanda de aceite de soja y harinas proteicas de ese grano, también de carne y crecerá el consumo de productos lácteos frescos.

En los años que abarca el informe (2018-2027) la producción agrícola y pesquera en la región crecerá 1,8 % anual acumulando en 2028 un crecimiento del 17 % respecto a 2017. El 53 % de ese crecimiento se deberá a la mayor producción de los cultivos, el 39 % corresponderá a la ganadería y 8 % a la pesca.

Ese crecimiento presentará una considerable variación entre las diferentes regiones, esperándose un fuerte crecimiento en las zonas en desarrollo con crecimiento demográfico más rápido como África Subsahariana, el Sudeste Asiático y Asia del Sur, y el Medio Oriente y África del Norte. Por el contrario se prevé que el crecimiento de la producción será mucho menor en los países desarrollados, especialmente en Europa Occidental.

En Latinoamérica Brasil liderará la provisión de alimentos a nivel mundial junto con Rusia, India, China, Europa Occidental y Estados Unidos.

DESACELERACIÓN DE LA DEMANDA.

Por otra parte se enfriará la demanda debido a la caída del crecimiento en las principales economías emergentes, el estancamiento del consumo per cápita de los alimentos básicos y a una mayor reducción gradual de las tasas de crecimiento demográfico a nivel global

El debilitamiento de la demanda mundial persistirá durante la próxima década, menguado por la baja del crecimiento demográfico, los niveles estables de consumo per cápita de alimentos básicos y el menor crecimiento de la demanda de productos cárnicos. Este último fenómeno frenará a su vez la demanda de cereales y de harina proteica utilizados como forraje.

La desaceleración del crecimiento del consumo y la producción llevará a que el comercio agrícola y de pescado crezca cerca de la mitad de la tasa de la década anterior. Se espera que aumenten las exportaciones netas provenientes de países y regiones con tierras abundantes, en particular de América.

En los países con alto crecimiento demográfico, sobre todo los del Medio Oriente y África del Norte, África Subsahariana y Asia, se incrementarán las importaciones netas.

Ángel Gurría dijo que “si bien se espera que las exportaciones mundiales de países y regiones con tierras abundantes se incrementen, muchos países pobres con un número creciente de habitantes y recursos de tierra limitados dependerán cada vez más de las importaciones de alimentos para nutrir a su población”. Por eso “será esencial que tanto los exportadores como los importadores tengan acceso a un entorno de política comercial abierto y previsible”, añadió.

Da Silva por su parte subrayó que se necesita “una revolución de sostenibilidad”, lo que “incluye superar los sistemas agrícolas de altos insumos y uso intensivo de recursos que representan un alto costo para el medio ambiente”, dijo.

“Los suelos, los bosques, el agua, la calidad del aire y la biodiversidad siguen degradándose. Es necesario que adoptemos sistemas alimentarios sostenibles y productivos que ofrezcan alimentos saludables y nutritivos, y a la vez conserven el medio ambiente y la biodiversidad”.

BIOCOMBUSTIBLE. La OCDE y la FAO esperan que a demanda de cereales y aceite vegetal para producir biocombustibles permanezca sin grandes cambios durante el periodo de la proyección.

Documento completo (en inglés) Aquí.

  • Fuente: todoelcampo.com.uy

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