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Escenario amargo para la miel

Por Carlos Rydström. El sector ápicola, sin ser de los más nombrados y característicos del agro uruguayo, ocupa a más de 3 mil productores y miles de trabajadores más a lo largo de la cadena.

10/07/18

Es una actividad que se complementa con múltiples rubros, llegando a generar más de US$ 42 millones en exportaciones en el año 2011. Sin embargo, la detección de glifosato en miel hace unos años, que perjudicó la imagen del producto en los principales mercados, sumado al fuerte aumento de la oferta internacional y a la incursión de la miel adulterada de China, generó una caída precipitada de los precios que tiene “paralizado” al rubro apícola.

Menos de 30% de lo producido ha sido exportado y “no hay demanda internacional” en el corto plazo.

Durante la última década el promedio de exportación de miel ha sido de 10 mil toneladas por año; en las zafras, que van de octubre a mayo, generalmente se exporta entre 85% y 90% de la producción total, a un valor medio de U$S 2.850 por tonelada en los últimos 10 años, de acuerdo con datos de la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola (CHDA). La sequía y el exceso hídrico perjudicaron sustancialmente la producción del litoral, donde el pésimo rendimiento de la soja primero, y el exceso hídrico que “lavó” las flores de los eucaliptos después, provocaron un descenso en el promedio de la zafra 2017-18 de “35 kg por colmena a entre 18 y 22 en todo el litoral” de acuerdo con Dardo Cima, técnico apicultor y Presidente del Grupo Apícola Paysandú (GAP), al ser entrevistado por Tardáguila Agromercados.

No obstante, se estima que la producción exportable ronda las 7.500 toneladas, por encima de varios saldos exportables de la última década. El problema observado esta zafra es el precio. Cima y fuentes del sector exportador consultadas por Tardáguila Agromercados manejan costos de producción que rondan los U$S 2 por kg mientras el precio ofrecido por los exportadores es de U$S 1,15 a 1,20 por kg, ya que el precio FOB actual es de aproximadamente U$S 1.700 por tonelada cuando se exporta a Europa, casi U$S 1.000 menos que lo ofrecido en zafras anteriores, y “ni siquiera así hay demanda”. Esto ha generado un estancamiento generalizado en el mercado, exportadores e intermediarios están sobre stockeados de tambores (tanques) de 300 kg de miel que aún no tienen destino en el extranjero. Esto ha generado que más de 40% de la miel siga en manos de productores, de acuerdo con la estimación de Cima.

Precios más bajos en 20 años 

Para profundizar en las perspectivas del mercado, Informe Tardáguila también entrevistó a Alejandro Evia, Director de NectarBee. Al igual que Cima, Evia ve con mucha preocupación la situación actual del sector:

“Los precios son de los más bajos en los últimos 20 años y, sumado a esto, no hay demanda”, por lo cual prácticamente no hay movimientos en el mercado y este estancamiento hace que empresas y productores no cuenten con dinero corriente para solventar gastos operacionales, “hay productores que no tienen (dinero) para el gasoil para ir a ver las colmenas” agregó.

El Director y fundador de NectarBee enfatizó que los costos de producción son el principal problema para la apicultura en Uruguay, “es muy difícil competir con India, Vietnam o Turquía con este Costo País, sin mencionar la miel adulterada desde China” refiriéndose a la falta de competitividad por costos de mano de obra, combustible e impuestos.

China, el principal exportador, ha aumentado su número de colmenas en 21% en lo que va del siglo. Sin embargo, su producción total aumentó 88% de acuerdo a datos de la FAO. Esto ocurre debido a la adulteración del producto, práctica usual en los exportadores chinos que consiste en agregar glucosa proveniente del arroz y otros cultivos industriales. De esta manera, China inunda el mercado global con miel más barata para la misma demanda, ya que “es muy difícil detectar estas adulteraciones porque existen múltiples métodos”, comentó el Dr. Stephan Schwarzinger, de la Universidad alemana de Bayreuth, en un reportaje publicado por el portal Euractiv.

La presencia de glifosato en miel, por encima de los niveles aceptados por la Unión Europea, es un tema recurrente. Desde el año 2007 la UE exige niveles menores a 100 ppb (partes por billón) de glifosato en la miel regular y por debajo de 20 ppb para aquellas definidas como orgánicas.

Hasta 2016 no se realizaban muestras, o no se ponía el énfasis que hubo en las últimas tres zafras y esto ha perjudicado significativamente el prestigio de Uruguay en ese mercado. No obstante, Alejandro Evia señala que “con mucha demanda se flexibiliza lo del glifosato, hoy hay mucha oferta”, por lo que el mercado europeo, y sobre todo el alemán, no está en búsqueda de mieles uruguayas. 

Existe poco optimismo en las perspectivas de corto plazo. A pesar de que la demanda global de miel está en constante crecimiento, los elevados costos de producción —en relación a muchos competidores— y la inaccesibilidad a mercados, hacen que el panorama se vea difícil para el sector apícola. Una oportunidad sería la entrada al mercado chino de alto poder adquisitivo, pero existen muchas incógnitas por el momento. De acuerdo con Evia, existe mucho hermetismo en las negociaciones entre la Cancillería uruguaya y los representantes chinos. “El proceso va a ser largo, nadie sabe a ciencia cierta en qué estamos” recalcó el técnico y exportador. Finalizó dejando claro que “capaz que se abre mañana, el mes que viene o tal vez nunca”. Un escenario amargo para la miel.

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