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Sistemas en sintonía fina

ISUSA comparte los principales resultados, experiencias de manejo y aprendizajes de esta herramienta de bajo costo relativo y fácil aplicación que puede colaborar tanto para potenciar resultados en producción y calidad como para solucionar rápidamente deficiencias o imponderables.

25/09/18

Los fertilizantes foliares son una herramienta cada vez más utilizada, tanto en Uruguay como en el resto del mundo, para aumentar rendimientos y mejorar la calidad del producto final. Se sabe hace más de tres siglos que los vegetales son capaces de absorber nutrientes también a través de sus hojas; sin embargo, la aplicación de soluciones nutritivas al follaje como un medio alternativo para fertilizar cultivos en agricultura se notó a principios del siglo XIX.
Durante el siglo XX se desarrollaron tecnologías que permitieron entender los mecanismos de absorción y movimientos en el vegetal de los nutrientes cuando son aplicados de manera foliar. De ahí en adelante se ha desarrollado mundialmente la producción y uso de los fertilizantes foliares, hoy en día en pleno auge.

¿Qué es un fertilizante foliar?
Un fertilizante foliar es un producto en estado líquido, fuente de nutrientes y otras sustancias nutritivas y/o estimulantes para las plantas, que se aplica directamente sobre el follaje y se absorbe a través de hojas y tallos tiernos del vegetal en un corto período de tiempo. Los fertilizantes foliares han pasado por un proceso evolutivo desde su comienzo. Primero se disolvían sales en agua (sulfato de potasio, nitrato de amonio, etc.) y se aplicaban directamente sobre el cultivo; sin embargo, esto causó problemas de fitotoxicidad e incompatibilidad entre nutrientes, lo que limitó su uso y manejo.
Luego se utilizaron sustancias quelatantes como EDTA (ácido etilendiaminotetraacético) o ácido cítrico, entre otras, para aplicar nutrientes sin que estos generen los efectos antes descritos.

Posteriormente, para acelerar el proceso de entrada de los nutrientes al vegetal, se utilizaron quelatantes orgánicos o complejantes.
Estas sustancias buscan el mismo efecto que los quelatantes pero, al tratarse de una molécula más pequeña, el tiempo de ingreso al vegetal es sensiblemente menor.
En la actualidad los fertilizantes foliares más completos y eficientes no solo son fuente de nutrientes complejados, sino que también incluyen otras sustancias nutritivas y estimulantes como aminoácidos, algas, promotores de crecimiento y polisacáridos, entre otras, tal es el caso de la familia de productos de ISUSA FANAFOL.



¿Cómo ingresan al vegetal?
Los productos de aplicación foliar ingresan directamente a través de la cutícula y de manera pasiva. Los primeros en ingresar son los cationes (elementos con carga positiva) atraídos por la carga negativa de los tejidos. También pueden ingresar por intermedio de aperturas naturales como estomas y lenticelas, o incluso por intermedio de heridas u otras aperturas físicas.

¿Cuándo se utilizan?
Es un error pensar que se puede nutrir totalmente un cultivo por la vía foliar. El órgano por excelencia para absorber nutrientes es la raíz y es a través de ella por donde debe ingresar el grueso de los nutrientes.
Sin embargo, existen circunstancias en las que la fertilización foliar tiene un muy buen impacto y, por lo tanto, se posiciona como una herramienta ventajosa; entre ellas:
1. Situaciones de suelo limitante: el caso mayormente descrito es el ejemplo de deficiencias de hierro o zinc en suelos calcáreos. Las cantidades de hierro en el suelo no son bajas, pero no están disponibles para la nutrición vegetal. En estas situaciones la aplicación de estos nutrientes por la vía foliar se convierte en una opción transitoria sumamente eficiente.
2. Independencia de la actividad radicular:
durante la etapa de llenado del grano o fruto de los cultivos anuales y perennes de alto rendimiento se produce una alta competencia para obtener asimilados por parte de diversos sumideros (zonas de necesidad) en la planta. En esta etapa las raíces no están adecuadamente suplidas con energía en forma de carbohidratos y, por esta razón, la adquisición de nutrientes por las raíces no es suficiente para satisfacer la demanda y la aplicación foliar suplementa esta necesidad. Existen otros factores de origen químico y físico que también pueden inhibir de cierta manera la absorción de nutrientes por las raíces, entre ellos pH’s extremos, sequía, alta salinidad, baja temperatura, falta de oxígeno y compactación, entre otros.
3. Suelos con alta capacidad de fijar nutrientes: es importante la variabilidad de suelos que se suceden en Uruguay, cada uno de ellos con características propias. Sus características físico-químicas son las responsables de la capacidad de fijar en mayor o menor medida los nutrientes. Es importante la fijación que puede darse sobre todo de micronutrientes y en suelos livianos ácidos o en suelos pesados con presencia de carbonatos.
4. Aplicación precisa de nutrientes:
durante ciertas etapas específicas del crecimiento de la planta existen requerimientos más altos de nutrientes o de nutrientes específicos. La aplicación foliar es una técnica para entregar estos nutrientes en la etapa requerida. Estas etapas de alta demanda se presentan generalmente durante el desarrollo floral y la polinización.
5. Cuando se detectan deficiencias en el cultivo: que un cultivo muestre síntomas de deficiencias implica pérdidas de rendimiento irreversibles. La corrección de estos síntomas debe hacerse de manera rápida para evitar pérdidas mayores.

¿Cuándo se debe aplicar?
Las aplicaciones deben hacerse en cultivos que tengan la capacidad física de retener el producto aplicado y absorberlo, y que las plantas estén completamente turgentes.
Por esto es aconsejable que las aplicaciones se realicen temprano en la mañana o en la tardecita próximo a la puesta del sol, evitando las horas de mayor temperatura y cuando el cultivo pueda estar sometido a condiciones altamente estresantes.

¿Cómo se debe aplicar?
En la actualidad existe un número muy alto de productos de aplicación foliar, no solo fertilizantes, sino también herbicidas, fungicidas, insecticidas, coadyuvantes, etc. El productor busca optimizar el tiempo de las aplicaciones y los costos que ellas conllevan. Para ello realiza aplicaciones conjuntas de varios productos y/o principios activos, y es aquí donde hay que tener cuidado. No todos los productos que existen en el mercado son compatibles entre sí. Es importante que se verifique la compatibilidad física de los productos a mezclar en las proporciones en que se van a utilizar. Respetando las dosis recomendadas y atendiendo las condiciones climáticas y del cultivo.




  • Fuente: Agrotemario - Edición 67

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