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8 pasos para maximizar la producción y minimizar la incidencia de mastitis durante el ordeñe.

Ya es sabido por todos la importancia de manejar el ganado respetando sus rutinas. La primera medida a tener en cuenta y que no hemos contemplado en los siguientes pasos o consejos prácticos es el horario de los ordeñes y el arreo.

07/04/14

Ya es sabido por todos la importancia de manejar el ganado respetando sus rutinas. La primera medida a tener en cuenta y que no hemos contemplado en los siguientes pasos o consejos prácticos es el horario de los ordeñes y el arreo. Mucho se ha hablado acerca de si son necesarios 2 o 3 ordeñes diarios, con diferencias de hasta un 15% de producción durante la lactancia, pero es claro que la inmensa mayoría de los tambos de Uruguay ordeñan 2 veces por día. En esta decisión productiva juegan factores como el costo de la mano de obra, dinámica de movimientos del ganado y demás que en muchos casos no se justifican con un 15% más en la producción.

Más allá de eso queda claro que el trabajo de ordeñe no comienza en la sala, ni en la planchada de espera, sino en la chacra, cuando vamos a buscar el ganado. Lo ideal es realizar un ordeño cada 12 horas, las variaciones de horario afectan y estresan al ganado, afectando drásticamente los rendimientos durante la lactancia. El arreo debe ser “suave” a paso de hombre, sin gritos,perros ni golpes al ganado., Debemos evitar al máximo los golpes, poniendo especial atención en lugares clave como porteras, entrada a la planchada etc.

PASO 1)

Avisar a la vaca que va a ser ordeñada.
Si bien el propio entorno, ruido de la bomba de vacío y demás elementos del tambo avisan a la vaca del ordeñe, debemos comenzar con movimientos suaves y sin gritos, algo sobre todo muy importante en vaquillonas. Este punto es clave, ya que puede significar hasta un 20% de diferencial de producción durante la lactancia. Esto sumado a un equipo en correctas condiciones (que no provoque dolor), un entorno limpio y un trato cuidadoso contribuyen a convertir el ordeño en algo placentero para el ganado y los operarios.

PASO 2)

Chequeo de mastitis.
Observe y sienta la ubre por signos tales como calor, dureza o inflamación. Realice un despunte de todos los cuartos de todo el ganado (no solo los sospechosos) poniendo especial atención en la presencia de grumos u otras alteraciones. Lo aconsejable es la utilización de un recipiente de fondo oscuro. En caso de no contar con esto, descarte esos primeros chorros al piso y enjuague inmediatamente con la manguera, NUNCA en las manos, ya que esto se convierte en un potencial vector de contagio para todo el ganado.

PASO 3)

Lavado de pezones.
Utilice agua en poca cantidad, evitando de esta manera mojar en exceso la ubre. Debemos lavar los pezones no la ubre, toda el agua que podamos utilizar en el lavado de la ubre descenderá por gravedad hacia la punta de los pezones (lugar crítico) transportando bacterias, que terminaran en el tanque o ingresando al sistema mamario.
En caso de realizar secado de pezones (opcional) utilizar toallas descartables.

PASO 4)

Coloque las unidades de ordeñe en un lapso no mayor a un minuto luego de la preparación, verifique que cada pezonera calzó correctamente y no hay (silbidos) entradas de aire al circuito. Evite también entradas de aire innecesarias durante la colocación de las pezoneras, ya que estas pueden generar lesiones a nivel del pezón, además de que sirven como vehículo (vector mecánico) para suciedad y patógenos.

PASO 5)

Chequee que fluya leche de cada cuarto, verifique y de ser necesario ajuste la alineación de la unidad de ordeñe. Unidades desalineadas favorecen la entrada de aire por el resbalado de las pezoneras. Verifique este punto durante todo el ordeño, a medida que la vaca se va ordeñando la ubre pierde turgencia, favoreciendo la entrada de aire sobre todo al final del ordeñe. Esto que parece algo menor e insignificante a la vista, genera un reflujo de leche a alta velocidad en el canal del pezón (provocando lesiones) y una gran turbulencia en el interior del colector favoreciendo el ingreso de bacterias y el contagio entre cuartos.

PASO 6)

Cerrar el vacío y retirar colectores. Evitar al máximo el sobre ordeño. La mayoría del ganado demora en ordeñarse entre 4 y 5 minutos, los cuartos anteriores(delanteros) se ordeñan antes que los posteriores (traseros) por lo que en toda rutina existe siempre un grado de sobre ordeño en este sentido. Esto no es un problema, ni acarrea problemas sanitarios a nivel de ubre siempre y cuando el equipo esté funcionando correctamente. Debemos prestar especial atención a la correcta regulación del sistema de pulsado, regulador de vacío y al nivel general de vacío (factor clave de todo equipo).

Todavía es común ver en algunos establecimientos la práctica de masajear la ubre o colocar pesas en el colector a fin de obtener hasta la última fracción de leche durante el ordeño (escurrir).
Esta práctica no es recomendable ya que incrementa el grado de stress a nivel del tejido glandular y el pezón, favorece el ingreso de aire al circuito y provoca sobre ordeño. En tal sentido el operario debe “imitar” al máximo el funcionamiento de un sistema de retirado automático de pezoneras, una vez que el flujo de leche es bajo (despreciable) en términos de volumen, debe cortarse el vacío y esperar a que el colector caiga. En este orden, el tironeo de pezoneras por no esperar su caída provoca cerios daños a nivel de la cisterna del pezón, inflamaciones y predispone la aparición de infecciones mamarias.

PASO 7)

Sellado de pezones. Si revisamos la bibliografía referente al tema sellado de hace algunos años menciona este paso como “opcional”. Sin embargo la bibliografía actual, encabezada por la NMC (National Mastitis Council) recalca la conveniencia de incluir la rutina del sellado como un paso obligado a fin de mantener el buen estado sanitario de la ubre, aislarla de los diferentes patógenos existentes en el ambiente etc.

Es por esto que debemos poner atención en 2 aspectos clave: las características y calidad del insumo (sellador) a utilizar, y su correcto uso.
La inmensa mayoría de los selladores comercializados en nuestro país utilizan el Yodo como elemento principal, en concentraciones que por lo general son de 5000 PPM, es decir 5000 partes por millón de Yodo en la solución de sellado.

El Yodo es un excelente desinfectante, pero para lograr lo que se pretende de un sellador que además de cumplir con la función desinfectante sea humectante y cicatrizante (efecto cosmético), debe ir acompañado en la formulación de otros agentes tales como glicerina, reguladores de pH, y algo muy importante un agente espesante o adherente, el que proporciona el llamado “efecto anti-goteo”. La función de este agente como su nombre hace referencia es evitar el escurrido del sellador, ya que obviamente la función de este es la de permanecer en contacto con el animal, propiciando además la formación de una ligera película en el pezón cuya función es aislar a este del medio a modo de barrera contra gérmenes y patógenos.

El sellado debe realizarse inmediatamente finalizado el ordeñe, valiéndonos de una copa anti-retorno, procurando sumergir todo el pezón en la solución de sellado.

PASO 8)

Desinfección de la unidad de ordeñe (opcional).
Para prevenir el contagio horizontal entre vacas,a nivel de sala, cada vez es más común efectuar una desinfección de toda la unidad individual de ordeño (colector) entre vaca y vaca.
El procedimiento para esto consiste en sumergir toda la unidad en un balde de unos 20L con una solución de hipoclorito de 6000PPM (200ml de Hiposol desinfectante en 20L de agua), habiendo realizado un lavado con la manguera de la unidad previamente. El éxito de este paso depende en gran medida del lavado previo a la desinfección a modo de remover tierra, bosta e impurezas que estén adheridas al colector y barrer los restos de leche de su interior. De no realizar correctamente estos pasos previos contaminaremos rápidamente la solución desinfectante convirtiéndola en un vector de contagio. La recomendación es de 1 balde cada 3 bajadas aproximadamente y cambiar la solución desinfectante (agua + Hiposol Desinfectante) cuando esta comienza a ponerse turbia.

Bien implementada, esta es una eficaz estrategia a nivel de rutina con el fin de evitar contagio y frenar la proliferación de infecciones, pudiendo implementarse o no sin alterar demasiado la rutina general de la sala como una herramienta estratégica.

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